¿Cómo se hace la reflexología?


La Reflexología se hace presionando con el dedo pulgar en puntos reflejos. Al presionar un punto y localizar una dureza residual nos hallamos ante un depósito de toxinas, como cristales de ácido úrico, formados por una defectuosa circulación sanguínea ante un punto concreto. Una vez que se encuentra una dureza residual se mantiene la presión estimulando el punto, a fin de disolverlo en lo máximo posible. Los puntos reflejos no se encuentran en la epidermis sino en el interior del pie.

¿Cómo responden las personas frente a este nuevo tratamiento?

La mayoría responde favorablemente, pues es una medicina natural que busca despertar el poder auto curativo que tenemos cada unos de nosotros, sin agredir al organismo con tantos medicamentos u otros métodos que no sólo tratan la parte afectada sino que tienen efectos secundarios. Es muy aceptada en nuestro medio.

¿Con qué frecuencia es recomendable hacerse la reflexología?

La frecuencia es generalmente una vez por semana. pero hay casos excepcionales en que se tiene que hacer dos o tres veces por semana sobre todo en casos agudos o infecciosos, pero siempre después de una primera sesión tiene que pasar por lo menos 48 horas para permitir al cuerpo el tiempo de recuperarse después de la primera reacción.